Después de haberte hablado de las cualidades que te hacen única y esas cosas maravillosas que hay en ti, hoy quiero hablarte de algo muy personal y, sin duda, algo que todas hemos experimentado en algún momento: esas cosas de nosotras que tratamos de ocultar y esos errores que no aceptamos. Sí, esas cosas que no nos gustan y que, a menudo, pasamos tiempo tratando de disimular o, incluso, cambiar. Esas cosas a las que denominamos defectos o «embarradas». Y con este tema vuelve nuevamente la autoaceptación y el aprender a querernos a nosotras mismas, porque esto es fundamental para vivir auténticamente y seguir adelante.
Primero, vamos a hablar de cómo identificar esos defectos que estás tratando de esconder, los internos y los externos. No se trata solo de cicatrices o marcas físicas, sino también de cualidades que creemos que no son «perfectas», porque como siempre digo la imagen es un todo, lo de afuera no es nada sin lo de adentro y viceversa, por eso aquí te dejo algunos consejos para que empieces a reconocerlas y de esta forma puedas fortalecer tu autoestima:
- Haz una lista sincera: Tómate un momento para escribir las cosas que no te gustan de ti misma, pueden ser aspectos físicos, como el tamaño de tus orejas, o cualidades personales que te gustaría cambiar. La idea es hacer este ejercicio sin juicios, por lo tanto “No te juzgues por lo que escribas”, el objetivo de esto, es ser consciente y trabajar en la autoaceptación.
- Reflexiona sobre los comentarios externos: A veces, somos nuestras peores críticas, reflexiona sobre si esas características que crees que tienes realmente han sido señaladas por otros o si son más una percepción personal, porque muchas veces estos defectos o errores que nos decimos una y otra vez a nosotras, no son tan ciertos, por eso este punto te ayudará a mejorar la confianza en ti misma.
- Analiza tu comportamiento en redes sociales: ¿Te encuentras retocando fotos o evitando ciertas posturas porque te incomodan? Estas acciones pueden ser indicios de algo que estás tratando de ocultar de tu físico, identificar estos patrones puede ayudarte a vivir auténticamente.
- Escucha a tu mente: Observa los pensamientos negativos que te vienen a la mente. ¿Qué es lo que más críticas de ti misma? A menudo, nuestros pensamientos reflejan lo que sentimos internamente y afectan nuestra autoestima positiva.
Antes de buscar formas de aceptar tus “defectos” o errores, es útil entender por qué sentimos la necesidad de esconderlas y aquí te dejo algunas razones muy comunes para ese comportamiento:
- Presión social y expectativas: Vivimos en un mundo que constantemente nos bombardea con imágenes de perfección, los medios de comunicación, las redes sociales y las revistas a menudo nos presentan un ideal inalcanzable, y eso puede hacernos sentir que nuestros defectos o errores no encajan en esa imagen.
- Comparaciones constantes: Es fácil caer en la trampa de compararse con los demás. Ver fotos y vidas aparentemente perfectas todo el tiempo, puede hacer que lo que no nos gusta de nosotras, se sienta aún más evidente y difícil de aceptar. Este tipo de comparaciones pueden afectar tu autoaceptación y de igual forma tu autoestima.
- Miedo al juicio: Muchas veces, ocultamos nuestros defectos y errores por miedo al qué dirán, el temor al rechazo o a no cumplir con las expectativas sociales puede llevarnos a esconder partes de nosotras mismas o a fingir algo que no somos.
- Baja autoestima: Si no tenemos una buena imagen de nosotras mismas, es natural que tratemos de ocultar lo que percibimos como fallos. La falta de autoestima puede hacernos sentir que no merecemos ser aceptadas tal como somos y nos cohíbe de hacer y ser lo que realmente nos dice nuestra esencia.
- Miedo a cometer y aceptar errores: No nos atrevemos a probar cosas nuevas por miedo a fracasar y si fracasamos nos tratamos muy mal, porque las cosas no salieron como esperábamos. Acuérdate que los errores son para aprender y crecer, no para quedarnos lamentándonos el resto de nuestra vida.
7 Tips para aceptar lo que no te gusta de ti
Aceptar todo esto, es un proceso que lleva tiempo y práctica, pero es esencial para sentirte más segura y feliz, además hace parte de ti y también te hace única, por eso es tan importante trabajarlos, aquí te dejo algunos consejos para empezar:
- Redefine tu concepto de perfección: La perfección no existe, por eso es inalcanzable. En lugar de aspirar a un ideal imposible, enfócate en lo que te hace única y en lo que realmente quieres ser. La autenticidad y la individualidad son mucho más atractivas que cualquier estándar de perfección que este en tus creencias personales..
- Practica la autoaceptación: La autoaceptación es clave para amar todo de ti, incluyendo tus defectos. Repite afirmaciones positivas sobre ti misma y celebra tus logros, no importa cuán pequeños sean. Cada vez que te mires en el espejo, enfócate en lo que te gusta de ti misma en lugar de lo que te incomoda.
- Busca apoyo emocional: Habla con amigos, familiares o un terapeuta sobre tus inseguridades, a veces, compartir lo que sientes puede ayudarte a ver las cosas desde una perspectiva diferente y a recibir apoyo y comprensión.
- Enfócate en lo que puedes controlar: Si hay aspectos de ti misma que realmente deseas cambiar, hazlo de una manera saludable y positiva, en lugar de hacerlo desde un lugar de crítica, hazlo para mejorar tu bienestar. Por ejemplo, si deseas mejorar tu salud, elige hacerlo a través de hábitos saludables en lugar de obsesionarte con un ideal estético.
- Desarrolla una mentalidad de crecimiento: En lugar de ver tus características como fallos, considerarlos oportunidades para crecer, cada aspecto puede enseñarte algo sobre ti misma y ofrecerte una oportunidad para desarrollar nuevas habilidades o perspectivas.
- Rodéate de positividad: Mantén relaciones con personas que te hagan sentir bien contigo misma, que te apoyen en tus decisiones y que te enseñen cosas nuevas. Aléjate de las influencias negativas y las personas que no están en tu misma frecuencia, así te vas a poder enfocar en lo positivo y en fortalecer tu autoaceptación y autoestima.
- Celebra tu autenticidad: Cada una de nosotras tiene características que nos hacen únicas, en lugar de esconder lo que te hace diferente, celébralo. Recuerda que la belleza radica en la diversidad y en lo auténtico.
Aceptar tus fallos y defectos es un viaje continuo, pero es uno que vale la pena emprender. Recuerda que no estás sola en este proceso y que cada paso hacia la aceptación personal te acerca a una vida más plena y auténtica, la próxima vez que te mires al espejo, en lugar de enfocarte en lo que te incomoda, celebra la persona maravillosa que eres.
La vida es demasiado corta para pasarla escondiendo quién eres. ¡Abraza tus defectos y errores y muéstrate al mundo sin filtros!



