En un mundo obsesionado con la imagen, donde vemos todos los días cuerpos “perfectos”, es fácil caer en la trampa de la insatisfacción con nosotros mism@s. Nos comparamos, nos criticamos y nos sentimos avergonzad@s de no encajar en los moldes preestablecidos.
¡Basta de compararnos, basta de criticarnos, basta de avergonzarnos! Es hora de sentirnos bien en nuestra propia piel, con nuestras curvas, nuestras estrías, y nuestras cicatrices. Suena a cliché, pero así funciona.
Somos más que nuestro cuerpo. Somos nuestra mente, nuestro corazón, nuestra alma. Somos nuestras experiencias, nuestras ideas, nuestros sueños, nuestros triunfos y nuestros aprendizajes.
Es hora de enfocarnos en lo que realmente importa: en ser felices y saludables. En sentirnos bien con nosotr@s mism@s, por dentro y por fuera. Porque una cosa no vive sin la otra.
Por ejemplo, cuando estaba en el colegio, sufría porque era más alta que las demás y empecé a jorobarme para ser igual a las otras niñas, cuando ya estaba en la universidad me di cuenta que ser alta era una ventaja y me empecé a sentir más segura y empecé a usar tacones. Y ahora cada vez que otras personas me dicen que si soy tan alta, para que uso tacones, mi respuesta es: “Porque me encanta”. Si a ti te gusta algo hazlo, úsalo. No dejes que los comentarios o tus propias creencias te hagan hacer cosas que no quieres, ahí está la sana relación contigo mism@,
Por eso hoy quiero dejarte estos consejos para que empieces a hacer las paces con tu cuerpo y a quererlo tal cual y como es:
1. Enfócate en lo bueno: Haz una lista de las cosas que te gustan de ti mism@, incluye aspectos físicos y cualidades.
2. Háblate bonito: Evita la autocrítica y en su lugar felicítate por tus logros y tus cualidades. Elige dos frases que te llenen de energía y repítelas todas las mañanas.
3. Acepta tu cuerpo: Que cuando te veas en la mañana en el espejo, lo primero que hagas es decirte lo guap@ que eres y no lo mal que te ves.
4. Tiempo desnud@ en casa: Acostúmbrate a pasar unos minutos desnud@ para normalizar la relación con tu cuerpo y sentirte más cómod@ .
5. Vístete con confianza: Usa ropa como si nadie te viera, usa lo que te haga sentir segur@ y cuida tu postura.
6. Haz ejercicio: El ejercicio más allá de fortalecer nuestro cuerpo, nos ayuda a mejorar nuestro estado de ánimo y mejora la relación el.
La imagen ideal, no tiene una talla ni una forma definida. Reside en la autenticidad, en la seguridad en uno mismo y en el amor propio.
¡Quiérete! ¡Acéptate! ¡Ama tu cuerpo!
Te dejo algunos consejos adicionales:
- Deja de seguir a las cuentas de redes sociales que te hacen sentir mal contigo mism@.
- Limita el tiempo que pasas viendo televisión y revistas.
- Rodéate de personas que te hagan sentir bien contigo mismo.
- Si sientes que necesitas ayuda para mejorar la relación con tu cuerpo, habla con un amigo, familiar o profesional sobre cómo te sientes.
¡No estás sol@! Muchas personas luchan con su imagen corporal.
No te rindas, construye tu amor propio y una imagen sin filtros



