«No soy lo suficiente»: La canción favorita del síndrome del impostor

Después de hablar de la autocrítica y el perfeccionismo quisiera cerrar este tema hablando del síndrome del impostor, después de comenzar mi camino del autoconocimiento y crecimiento personal y leyendo mucho del tema, descubrí que tengo el síndrome de la impostora porque tanto la autocrítica como el perfeccionismo han estado presentes en mi vida de una forma impresionante.

 

Por eso quiero que tú, te atrevas a desenmascarar al impost@r interior, porque de pronto si estas leyendo esto, has escuchado esa canción que parece que nunca deja de sonar en nuestras mentes: «No soy lo suficiente» o “No merezco estar aquí”

 

¿Has sentido esa voz interior que nos dice que no somos lo bastante buen@s? A veces, parece que tuviéramos un DJ en nuestra cabeza que no para de poner esa canción una y otra vez. ¿No les pasa?

 

Bueno, déjenme decirles algo: ¡Esa canción es la favorita del impostor interior!

 

Esa sensación de que en cualquier momento seremos descubiertos como un fraude, de que no merecemos estar donde estamos. Pero, ¿saben qué? Tenemos el control del volumen, así que vamos a bajarlo.

 

¿De dónde crees que viene esa melodía tan pegajosa? A menudo, se alimenta de nuestras comparaciones con los demás, vemos lo que otras personas tienen o logran y pensamos: «¿Por qué no puedo ser como ell@s?» Pero la verdad es que cada un@ tiene su propio ritmo y su propia historia.

 

También puede surgir de nuestros propios fracasos o de nuestras expectativas irreales. Nos ponemos metas tan altas que, cuando no las alcanzamos, nos sentimos como si no valiéramos nada. Pero, como les he dicho, la perfección no existe.

 

Entonces, ¿Cómo le damos la vuelta a esta vocecita? Aquí les van algunos consejos para empezar a callarla:

 

1. Ámate a ti mism@: Eres únic@ y eso es lo que te hace especial. ¿Como puedes dar el primer paso? Prueba trabajar en tu imagen para que vaya en línea de tus valores, para que te haga sentir poderos@ y seguro@. Verte bien por fuera puede ayudarte a sentirte mejor por dentro.

 

2. Celebra tus victorias: Por pequeñas que sean, todo lo que logres merece la pena celebrarlo, a veces estamos tan ocupados enfocándonos en que no somos capaces que nos olvidamos de todo lo bueno que hacemos todos los días.

 

3. Agradece lo que tienes: En vez de concentrarte en lo que te falta, piensa en todo lo que ya tienes. Desde las pequeñas cosas hasta las grandes bendiciones, hay mucho que agradecer cada día. Y si te sientes cómod@ y feliz con tu apariencia, ¡eso también es motivo de gratitud! Reconocer tus fortalezas y tus logros puede ayudarte a contrarrestar los sentimientos de inferioridad asociados con el síndrome del impostor.

 

4. Recuerda todo lo bueno que has logrado: Si ves tu vida en retrospectiva, te darás cuenta de que lo que eres ahora, posiblemente fue lo que soñaste hace unos años. Siéntete orgullos@ de todo lo que has avanzado.

 

5. Reconoce también que has pasado por momentos difíciles y los has superado: Eres capaz de muchas cosas, así que no te centres en que no eres suficiente y no mereces estar ahí, porque si estás ahí es porque te lo mereces.

 

Esto me lo recuerdo uno y otra vez, porque a veces siento que lo que me pasa es por suerte y si, puede tener algo de esto, pero también es porque he trabajado para conseguirlo y porque alguna vez soñé que quería estar donde me encuentro ahora.

 

El impostor interior puede ser persistente, pero no tiene por qué controlarnos. Con un poco de práctica y mucho amor propio, podemos cambiar la letra de esa canción y por una enfocada en la confianza y la autenticidad.

 

¿List@ para hacer sonar esa nueva canción y atreverte a vivir sin filtros?