Lo que me hubiera dicho hace unos años antes de cambiar mi cuerpo

Hoy quiero compartir contigo una reflexión profunda sobre cómo aprendí a querer mi cuerpo y a valorar mi imagen personal después de haberle hecho cambios estéticos, todos estos aprendizajes me han llevado a un objetivo al escribir este artículo y es inspirarte a que desafíes los estereotipos de belleza, a través de la autoaceptación y fortalecer tu autoestima todos los días. Quiero que te sientas segura para tomar decisiones que sean por ti y para ti, y no para satisfacer expectativas ajenas.

 

Cada cuerpo es único porqué esta lleno de historias, fortalezas y experiencias. Es fácil caer en la trampa de la comparación, especialmente en un mundo saturado de imágenes editadas. Pero, ¿te has detenido a pensar en lo que te hace verdaderamente especial?

 

Cuando comencé mi camino hacia la autoaceptación, me di cuenta de que mis diferencias son mis mayores fortalezas, mi estatura, mi contextura, mi cara, mi pelo, todo, cada centímetro de mi cuerpo hace que sea única e irrepetible y eso mismo pasa contigo, pero esto no lo hacemos consciente hasta que empezamos a conocernos profundamente para aceptarnos tal cual como somos.

 

Por eso hoy quiero invitarte a hacer una lista de al menos diez cosas que amas de ti misma, pueden ser aspectos físicos, talentos, o rasgos de tu personalidad. Este ejercicio simple pero poderoso alimenta una autoestima saludable y te ayuda a aprender a querer tu cuerpo tal y como es. Con este ejercicio te darás cuenta lo única y menos maravillosa que eres.

 

Y cuando te das cuenta de esto, empiezas a compararte cada vez menos con los demás, porque entiendes que si no lo haces, vas a vivir insatisfecha todos los días con tu cuerpo y con tu imagen. Cada persona tiene su propio camino y desafíos. Al enfocarte en tus propias cualidades y en lo que te hace única, liberas la carga de intentar encajar en moldes que no fueron hechos para ti.

 

Ahora si quiero compartir contigo todas las cosas que me hubiera dicho hace unos años antes de cambiar mi cuerpo. Pero antes quiero agradecer porque gracias a esas decisiones, soy más consciente hoy y lo me las repito, especialmente los días en los que me encuentro mil defectos.

 

  1. Un cuerpo sano y saludable es mucho más que una apariencia externa; es el reflejo de un equilibrio entre mente, cuerpo y espíritu. Durante mucho tiempo, pensé que cuidar mi cuerpo era sinónimo de mantener cierto peso o talla

 

  1. Lo que como debe ser para nutrirme y para que me de energía. Ya no me restrinjo de nada, simplemente escucho a mi cuerpo y le doy los nutrientes que necesita, si como algún “pecadito” lo hago sin culpa, porque descubrí que cuando como de manera consciente y equilibrada, mi cuerpo se siente muy bien y lleno de energía.

 

  1. El ejercicio no tiene que ser una tortura ni un castigo por lo que comí. Ni mucho menos para tener el cuerpo perfecto que nos han vendido. Y es que antes con esa creencia en la cabeza era que iba al gimnasio y por eso el impulso solo me duraba un par de meses, pero aprendí que el ejercicio va más allá de lo superficial, ahora busco ser fuerte y saludable. Encontré un gimnasio que me encanta y camino mucho en la naturaleza. Lo más importante es que me haga sentir feliz y conectada conmigo misma.

 

  1. El buen descanso es esencial para mantenerme en equilibrio. He adoptado muchas cosas para dormir mejor todos los días, estoy tomando magnesio, dejo de ver pantallas después de las 7 de la noche, saco e celular del cuarto y no ve televisión antes de dormir, es to me ha ayudado muchísimo a sentirme más relajada. Porque mi cuerpo necesita tiempo para recuperarse y regenerarse, después de los días tan ajetreados a los que lo someto.

 

  1. Me repito esto siempre que me comparo con alguien en RRSS, los medios y las redes sociales solo nos muestran una versión muy limitada de lo que es la belleza y la vida, no son 100% reales y no muestran la diversidad de los cuerpos reales. Al cuestionar estos estándares, me doy permiso para definir lo que es la belleza para mi. La autenticidad es mi mayor aliada para construir una imagen personal que realmente me representa. Por eso hice una revisión de las cuentas que seguía en redes sociales para no compararme tanto y no sentirme insuficiente por no ser como esas personas. Ahora solo sigo perfiles que me enseñen, que me hagan crecer como persona y que me inspiren

 

  1. Soy la única dueña de mi cuerpo y de mi imagen. Definí qué es la belleza para mi, sin presiones externas, al hacerlo, y me liberé de expectativas ajenas, porque mi objetivo es inspirarte a ti y a otras mujeres a hacer lo mismo.

 

  1. Voy a ser amable contigo misma todos los días para trabajar en mi autoaceptación. Porque claramente tengo días en los que me siento insegura o insatisfecha, y es completamente normal, soy humana. La clave está en cómo me trato y me hablo en esos momentos. Practico la autocompasión para reconocer mis emociones sin juzgarlas, me hecho porras y lo más importante, trato de no caer en la positividad tóxica para tapar lo que siento y mi mayor trabajo y el más desafiante de todos ha sido no buscar la perfección constantemente.

 

  1. Antes de someterme a cambios en mi cuerpo o en mi imagen hago una reflexión profunda para no volver a tener consecuencias no solo físicas sino emocionales. Ahora entiendo que es fundamental entender las motivaciones detrás de estas decisiones y evalúo si realmente contribuirán a mi bienestar y felicidad. Estas preguntas me hubiera gustado conocerlas hace 15 años, antes de considerar cualquier transformación:
  • ¿Este cambio es algo que realmente deseo para mí?
  • ¿Estoy intentando complacer a alguien más o cumplir con un estándar externo?
  • ¿Tengo una autoestima alta o me siento insegura y pienso que si hago este cambio todo va a cambiar?
  • ¿He explorado otras formas de abordar mis inseguridades?

Recuerda que tienes el poder de decidir sobre tu cuerpo y tu imagen. Cualquier cambio que hagas debe ser por y para ti, alineado con tus valores y deseos auténticos.

 

Consejos para aprender a querer tu cuerpo

 

Practica la gratitud corporal: Nuestro cuerpo es un compañero fiel que nos permite experimentar la vida en todas us dimensiones. Practicar la gratitud hacia tu cuerpo fortalece la autoaceptación y cambia el enfoque de la apariencia a la funcionalidad y el bienestar. Dedica unos minutos cada día para agradecer a tu cuerpo. Puedes enfocarte en tu respiración, en cómo tus pies te llevan a diferentes lugares, o en cómo tus manos te permiten crear y conectar con el mundo.

 

Rodéate de influencias positivas: Las personas y contenidos que consumimos afectan nuestra autopercepción. Rodéate de amigos, familiares y comunidades que vibren con tu misma energía y que siempre te estén impulsando a quererte y estar segura de ti misma

 

Protege tu espacio emocional: Es importante aprender a decir «no» a comentarios, críticas o sugerencias que afecten tu autoestima. Establecer límites es un acto de amor propio que te permite mantener una imagen personal saludable.

 

Comunica tus necesidades: Si alguien cercano hace comentarios que te incomodan, habla con esa persona. Expresa cómo te sientes y qué necesitas. Las relaciones saludables se construyen sobre la base del respeto y la comprensión mutua.

 

Busca apoyo profesional si es necesario: Si sientes que las presiones externas o internas son abrumadoras, no dudes en buscar ayuda profesional. Los coaches, psicólogos y terapeutas pueden ofrecerte herramientas para fortalecer tu autoestima y promover la autoaceptación. Buscar apoyo no es un signo de debilidad, sino de fortaleza y autocuidado. Al invertir en tu salud mental, te estás priorizando y tomando acciones concretas para mejorar tu bienestar.

 

Y por eso hoy, si pudiera regresar en el tiempo, sintetizaría todo esto en una frase y me diría a mi misma y a mi cuerpo:

«Gracias por ser mi compañero en este viaje. Lamento haber dudado de ti y haberte sometido a cambios que no necesitabas. Hoy entiendo que eres perfecto y maravilloso tal como eres y mereces ser amado y cuidado. No necesitas transformar nada. Gracias»

Mi deseo es que este mensaje llegue a tu corazón y te inspire a aprender a querer tu cuerpo, a abrazar tu autenticidad y a construir una imagen personal que refleje quién eres realmente. Recuerda que tu valor no está determinado por tu apariencia, sino por tu esencia y autenticidad.

Tu cuerpo es maravilloso y perfecto tal y como esta, agradécele y vive una Imagen Sin Filtros!!