¿Procedimientos estéticos o amor propio? Descubre lo que realmente necesitas»

Siempre arranco diciendo esto “Actualmente las redes sociales son muy responsables en la forma en que nos percibimos a nosotras mismas, por la comparación constante con imágenes perfectas” y lo hago porque, aunque parezca que estoy simplemente repitiendo algo que escuchamos todos los días, realmente afecta la forma en como nos sentimos con nosotros mismas, quebrando nuestra autoestima, haciéndonos sentir que no somos lo suficientemente buenas y que nuestros cuerpos necesitan algún tipo de «arreglo» para ser aceptados. Y todo esto nos empuja a considerar cambios estéticos como la cirugía plástica sin preguntarnos; ¿Realmente deseo hacer este cambio en mi cuerpo?.

 

Yo, Alejandra Angulo, Coach de Imagen y actual promotora del concepto «Imagen Sin Filtros», he experimentado en carne propia las consecuencias de no ser amable conmigo misma. A lo largo de mi vida, he luchado con inseguridades sobre mi cuerpo, lo que me llevó a someterme a un par de cirugías plásticas, incluyendo una explantación mamaria. Después de miles de aprendizajes, la nueva perspectiva que me ha dado la experiencia y mi trabajo con clientes, quiero inspirarte a que seas más compasiva contigo misma y a que te cuestiones antes de hacer cualquier cambio en tu cuerpo.

 

Comparación en redes sociales: ¿Cómo afecta nuestra autoestima?

Y vuelvo con el mismo tema: El impacto de las redes sociales en nuestra autoimagen. Y es que no puede ser subestimado, durar un montón de tiempo haciendo scroll en Instagram o TikTok y ver a varias mujeres con cuerpos «perfectos» puede hacer que, sin darnos cuenta, empecemos a compararnos y a sentir que no estamos a la altura. Es fácil caer en la trampa de pensar que necesitamos cambiar algo en nosotras para ser felices o ser aceptadas. Pero, ¿realmente es así?

 

La comparación constante nos lleva a un ciclo interminable de autocrítica, nos decimos cosas como: «si tan solo tuviera el abdomen de ella» o «mis labios deberían ser más voluminosos como los de aquella actriz», este tipo de diálogo interno negativo es devastador para nuestra autoestima. He visto cómo este patrón afecta a muchísimas mujeres, tanto jóvenes como adultas,  porque sienten que nunca van a poder estar a la altura de los estándares de belleza impuestos por la sociedad y amplificados por las redes sociales.

 

En mi experiencia, es crucial reconocer cuándo estamos cayendo en la trampa de la comparación y, en lugar de castigarnos por no cumplir con esos estándares inalcanzables, comenzar a practicar la autoaceptación. Un buen primer paso es limpiar tu feed de cualquier cuenta que te haga sentir menos y seguir a personas que promuevan una imagen corporal sana, positiva y realista.

 

Cirugía plástica y autoaceptación: ¿Realmente nos hace sentir mejor?

La cirugía plástica es una opción que muchas mujeres consideran para corregir lo que perciben como imperfecciones en sus cuerpos. Sin embargo, es fundamental preguntarse: ¿Por qué quiero someterme a este procedimiento? ¿Es por mí o por cumplir con las expectativas de otros?

 

En América Latina, la cirugía plástica es extremadamente popular, podemos ver como Brasil y Colombia, lideran el ranking mundial en el número de procedimientos. Esto refleja, la presión cultural que existe para ajustarse a ciertos ideales de belleza. He trabajado con muchas mujeres que, como yo en el pasado, creían que someterse a una cirugía estética les devolvería la confianza perdida, sin embargo, lo que descubrimos juntas es que la verdadera autoaceptación no proviene de modificar el cuerpo, sino de trabajar en nuestra autoestima y en nuestro diálogo interno.

 

En mi caso, me sometí a cirugías, buscando esa «perfección» que creía que me haría feliz, pero después de cada procedimiento, la insatisfacción no desaparecía porque el problema no estaba en mi cuerpo, sino en cómo me hablaba a mí misma y en entender que todas las mujeres somos completamente diferentes, este proceso lo comencé cuestionando mis motivaciones y trabajando en aceptarme tal y como soy y así, poco a poco comencé a sentirme en paz con mi apariencia.

 

Por eso es tan importante cuestionarnos sobre nuestras motivaciones, antes de someternos a procedimientos estéticos. pregúntate si este cambio es realmente algo que deseas para ti misma, o si estás tratando de cumplir con las expectativas de otros. ¿Estás segura de que este procedimiento te hará sentir mejor o es una solución temporal para un problema más profundo?

 

He visto cómo muchas mujeres, después de una cirugía, incluyéndome, se sienten decepcionadas porque no lograron la satisfacción que esperaban. Esto es porque la cirugía plástica, por sí sola, no puede resolver problemas de autoestima o autopercepción. Si no trabajas en aceptar y amar quien eres primero, ningún cambio externo será suficiente.

 

Es aquí donde el concepto de «Imagen Sin Filtros» cobra importancia. Elegí este enfoque para promover la aceptación total de nosotras mismas, tal como somos, sin necesidad de cambiar nuestra apariencia para encajar en los moldes que la sociedad nos impone. Este es un llamado a ser amables y compasivas con nosotras mismas, a cuestionar esas voces internas que nos dicen que no somos suficientes y a reconocer que nuestra belleza va más allá de lo físico.

 

El concepto de «Imagen Sin Filtros» que promuevo, tiene como objetivo inspirar a más mujeres a que se liberen de las expectativas externas y de los filtros literales y metafóricos que aplicamos todos los días a la imagen personal. En lugar de enfocarnos solo en cómo deberíamos vernos, también pongamos nuestra atención en valorar cómo nos sentimos y cómo queremos presentarnos al mundo sin la presión de cumplir con un estándar inventado.

 

En mi camino hacia la autoaceptación, aprendí que el verdadero poder reside en aceptarnos tal como somos y ojo, no quiero decir que no podamos o queramos cambiar algo en nuestro cuerpo, solo digo e insisto en que ese cambio que te quieres hacer, debe venir desde un lugar de amor propio y no desde la autocrítica, la comparación o la presión social. Y les digo esto, porque he sido testigo, de cómo la aceptación genuina de uno mismo tiene un impacto mucho más fuerte, positivo y duradero en la autoestima que cualquier cirugía o procedimiento estético.

 

Romper con los estereotipos de belleza no es fácil, pero es un paso necesario para vivir una vida más plena y auténtica. Hoy quiero que reflexiones sobre cómo puedes empezar a practicar una «Imagen Sin Filtros» en tu vida, rechazando todo lo que te dicen que necesitas cambiar, para ser aceptada o amada.

 

Mi historia: Desde la inseguridad hasta la explantación

Hoy quiero compartir contigo un poco más de mi historia personal, ya había hablado de que me retire mis implantes, pero sigo aprendiendo y quiero contarte mis nuevos hallazgos. Desde joven, luché con inseguridades respecto a mi cuerpo, crecí creyendo que debía tener una determinada apariencia para ser considerada atractiva, busto y cola prominentes y una cintura marcada, pero, por mi tipo de cuerpo, no tenía ninguno de estos atributos. Adicionalmente mis amigas de la época empezaron a someterse a cirugías y me deje llevar por la moda, esto me llevó a someterme a ponerme implantes mamarios. En ese momento, creía que ese cambio me acercaría más a la perfección, pero en realidad, lo que estaba haciendo era alejándome de mi esencia.

 

15 años después, mis implantes se fisuraron y tomé una de las decisiones más importantes de mi vida, someterme a una explantación, la solución fácil era cambiármelos, pero la verdad ya no quería tener nada extraño en mi cuerpo. Y es que hace un tiempo comencé a sentirme cada vez más desconectada de mi cuerpo y esos implantes se convirtieron en un símbolo de una versión de mí misma que ya no resonaba con mi versión actual.

 

El proceso de explantación no solo fue físico, sino también emocional y psicológico, fue duro, no me imagine que fuera así. Pero hoy entiendo que fue un acto de reivindicación con mi cuerpo y una afirmación de que estaba lista para aceptarme tal como soy. Y es que ahora me miro al espejo y me encanta como me veo (incluso con las cicatrices, porque este proceso es largo), me siento más ligera y hasta me siento con más energía antes, realmente he tenido cambios muy positivos en mi cuerpo y me he dado cuenta que ha sido la mejor decisión que he podido tomar.

 

Este fue un punto de inflexión en mi vida, donde entendí que la autoaceptación no viene en un procedimiento estético, viene del trabajo diario de aprender a hablarte con amor y respeto y de fortalecer tu autoestima.

 

Consejos para desarrollar un diálogo interno más amable y compasivo

Si sientes que esa vocecita que todos tenemos en la cabeza te da muy duro, es momento de hacer un cambio. Aquí te dejo algunos consejos que me han ayudado estos últimos meses, donde he tenido cambios fuertes por mi cirugía de explantación. Cultivar un lenguaje más amable y compasivo conmigo misma ha sido la clave:

 

  1. Identifica y desafía tus pensamientos negativos: Cada vez que te encuentres criticándote, detente, trata de cambiar esas creencias limitantes y reemplázalas con afirmaciones positivas, así al comienzo creas que no es cierto, con la disciplina y constancia de decirte otras cosas, te darás cuenta que si es cierto y que realmente funciona.
  2. Practica la gratitud por tu cuerpo: En lugar de enfocarte en lo que no te gusta de tu cuerpo, agradece lo que hace por ti. Aprecia tu fuerza, salud y todas las cosas que tu cuerpo te permite hacer cada día.
  3. Establece límites con la comparación: Limita el tiempo que pasas en redes sociales y haz un esfuerzo consciente por no compararte con los demás. Recuerda que la mayoría de las imágenes que ves están filtradas y no reflejan la realidad.
  4. Permítete ser tu: No te pareces a nadie y nadie se parece a ti, además convéncete que la perfección es una ilusión, y la belleza real radica en la autenticidad.

 

A lo largo de mi vida, he aprendido que la verdadera belleza no tiene nada que ver con cómo lucimos, sino con cómo nos sentimos con nosotras mismas. El diálogo interno amable y compasivo es la base de una autoestima sólida y de una vida plena y feliz. No se trata de ignorar nuestros deseos de mejorar o cambiar, sino de asegurarnos de que estos deseos provengan de un lugar de amor y no de una necesidad de cumplir con expectativas ajenas.

 

La autoaceptación es un viaje continuo, y aunque pueda parecer desafiante y cliché, es uno de los regalos más poderosos que puedes darte. A través de la «Imagen Sin Filtros», puedes empezar a vivir una vida más auténtica, donde tu valor no dependa de cómo te veas, sino de quién eres realmente.

 

Te invito a que hoy comiences a practicar un diálogo interno más amable. Sé compasiva contigo misma, cuestiona esos pensamientos que te hacen sentir menos, y recuerda que eres suficiente tal como eres.

 

La belleza más duradera es aquella que se cultiva desde dentro, y esa es la belleza que nadie te puede quitar. Atrévete a tener una imagen sin filtros!!