Dale gracias a tu cuerpo y no lo critiques

Hoy quiero hablarte sobre un tema que me ha tocado muchísimo: la relación con nuestro cuerpo. A lo largo de mi vida he enfrentado inseguridades relacionadas con mi imagen, y como coach, he visto cómo muchas mujeres luchan con esa crítica constante hacia sí mismas. Pero hoy quiero compartir algo que ha transformado mi vida y es que debemos dejar de pelear con esas partes de nuestro cuerpo que no nos gustan y, en cambio, aprender a agradecerles por todo lo que nos permiten vivir.

 

Desde niñas, crecemos en una sociedad que nos enseña a aspirar a una imagen corporal «perfecta». Este ideal muchas veces es inalcanzable y, en lugar de motivarnos, nos hace sentir que nuestro cuerpo no es suficiente y que nuestra imagen no es tan bonita como la que vemos todos los días. He escuchado tantas veces a mujeres decir: «no me gusta mi cuerpo», o «quiero cambiar alguna parte de mi cuerpo», frases que suenan casi como un mantra de autocrítica diaria.

 

En nuestros países, esta presión es aún más fuerte. Según varios estudios, el 72% de las latinas nos sentimos insatisfechas con nuestra imagen corporal, lo que afecta profundamente a nuestra autoestima y nuestro bienestar emocional​. Este rechazo hacia nuestro propio cuerpo no es solo un problema superficial; tiene raíces profundas en los estereotipos y expectativas que nos han impuesto durante toda nuestra vida.

 

Cuando yo era adolescente, sentía que mi cuerpo no era como los que veía en revistas o en la televisión. Durante mucho tiempo, me obsesioné con cambiar mi apariencia: bajar de peso, dejarme crecer el pelo, buscar la manera de ser como esos moldes que parecían ser los únicos bonitos, perfectos y con las que todas soñábamos. Sentía que si lograba alcanzar esa imagen, finalmente me sentiría feliz y realizada.

 

Y es que este es un círculo de nunca acabar, porque mientras más trataba de cambiar, más insatisfecha me sentía. Cada vez que lograba «mejorar» algo, encontraba otra cosa que no me gustaba. Y hasta hace poco me di cuenta de algo maravilloso y que cambio la perspectiva que tenía de mi: no era mi cuerpo lo que necesitaba cambiar, sino mi forma de verlo. Mi cuerpo es y siempre ha sido perfecto, porque me ha permitido vivir, respirar, caminar, abrazar a los que más quiero. Y créanme que eso, es más valioso que cualquier estándar de belleza.

 

Dejar de criticar y empezar a agradecer

¿Qué pasaría si, en lugar de criticar las partes de nuestro cuerpo que no nos gustan, las empezamos a agradecer? ¿Si, en vez de decir «odio mis muslos», decimos «gracias a mis piernas puedo caminar, bailar y moverme cada día»? La gratitud tiene un increíble poder transformador. Cuando cambiamos la autocrítica por un agradecimiento, nuestra relación con el cuerpo comienza a sanar.

 

Esta es la base de lo que llamo «Imagen Sin Filtros». No se trata de ser “ositos cariñositos” todos los días cuando nos miramos en el espejo, ni de ignorar nuestros deseos de mejorar o cuidar de nuestra apariencia, sino de hacerlo desde un lugar de amor propio y no de autocrítica destructiva. He trabajado con muchas mujeres que al aprender a apreciar su cuerpo, tal como es, han comenzado a sentirse más seguras, más felices y con una autoestima fortalecida.

 

Romper los paradigmas y estereotipos de belleza

La sociedad nos vende una idea distorsionada de lo que es «belleza». Constantemente estamos bombardeadas con imágenes de mujeres que encajan en un molde muy estrecho, y esto refuerza la idea de que, si no somos delgadas, jóvenes, sin arrugas ni imperfecciones, no somos atractivas o valiosas.

 

Y es que ¿sabías que esos estándares son completamente arbitrarios y cambian de una cultura a otra? Lo que hoy consideramos «bello y perfecto» ha variado enormemente a lo largo de la historia. Antes el cuerpo curvilíneo y con volumen era profundamente apreciado, ahora la delgadez es lo deseado. Esto demuestra que lo que llamamos belleza no es una verdad absoluta, sino una construcción social que puede cambiar a lo largo del tiempo.

 

La importancia de cambiar nuestra relación con el cuerpo

Al cambiar la relación que tenemos con nuestro cuerpo, nuestra vida se vuelve más ligera y en vez de buscar la estética nos enfocamos en lo saludable, si hacemos ejercicio, lo hacemos desde un lugar de bienestar, si comemos lo hacemos para estar bien y para disfrutarlo. Al dejar de luchar contra nuestro cuerpo y empezar a agradecerle, estamos enviando un mensaje poderoso: mi valor no depende de cómo me veo.

 

Cuando aprendemos a aceptar y apreciar nuestro cuerpo, comenzamos a vivir de manera más plena. Nos liberamos de la carga de la perfección y nos enfocamos en lo que realmente importa: nuestra salud, nuestras relaciones, nuestras pasiones y nuestros sueños. Y este cambio no solo nos beneficia a nosotras, sino también a todas las personas que están a nuestro alrededor, incluyendo a los más pequeñitos. Si como mujeres adultas empezamos a hablar con gratitud y amor hacia nuestro cuerpo, estamos creando un entorno donde nuestras hijas, sobrinas o amigas jóvenes pueden crecer sintiéndose seguras y libres de los estereotipos opresivos.

 

Consejos para mejorar tu relación con el cuerpo

Quiero dejarte algunos consejos que puedes empezar a aplicar hoy mismo para mejorar tu relación con tu cuerpo y empezar a practicar la gratitud hacia él:

  1. Háblale bonito a tu cuerpo: Cada vez que te mires al espejo y critiques algo de el, cambia lo que estás pensando por el agradecimiento hacia lo que esa parte hace por ti. Por ejemplo, «gracias a mis brazos puedo cargar a mis hijos», o «gracias a mi estómago puedo disfrutar de la comida que me encanta».
  2. Detox de redes sociales: Haz una limpieza en tus redes y empieza a seguir cuentas que hablen de lo que a ti te apasiona y de lo que te ayuda a ser tu mejor versión.
  3. Cuida tu cuerpo desde el amor, no desde la obligación: Haz ejercicio porque amas a tu cuerpo, no porque lo odias ni porque le quieres cambiar algo. Come de forma saludable sin restringirte de nada, ten en cuenta siempre, que tu cuerpo merece lo mejor.
  4. Rodéate de personas que no opinen de la apariencia de otros: Es importante estar rodeada de personas que hablen de cosas diferentes a la apariencia de los demás. Evita a aquellos que constantemente critican o refuerzan estereotipos de belleza tóxicos.
  5. Crea tu propio estándar de belleza: Tú decides qué es bello para ti. No dejes que la sociedad imponga sus reglas. Eres bonita tal como eres, y eso es algo que debes recordarte todos los días.

Hay días en que seguramente no te sientas bien y eso está bien, somos humanos, pero hoy quiero dejarte un mensaje súper importante, reconectar con tu cuerpo desde un lugar de gratitud y aceptación es la mejor decisión que puedes tomar. Dejemos de pelear con esas partes de nuestro cuerpo que no nos gustan, y agradezcamos por lo que nos permiten vivir. Este cambio de perspectiva puede parecer pequeño, pero te aseguro que es el primer paso hacia una vida más plena y feliz.

Tu cuerpo es tu hogar, cuídalo, respétalo y, sobre todo, agradécele cada día y así disfrutarás de tu imagen sin filtros!!